¨Hay momentos en la vida en el que un hombre razonable debe admitir que ha cometido un error terrible... lo cierto es que yo nunca fui un hombre razonable¨
Tim Burton es conocido por hacer ese tipo de cine colorista (aunque su color favorito sea el negro) y lúgubre logrando hacer de eso mundos, lugares que suelen ser un personaje más en sus historias pero esta película que vamos hablar destaca porque no intenta mostrarnos un mundo distinto lleno de personajes de terror, fabricas edulcorantes o fiestas post-mortem.




